Máquina de sonrisas: Volkswagen Golf R

Dos años después de la psicosis mundial que dejaba la llegada del “Nuevo Milenio” Volkswagen decidía sacar al mercado una versión más deportiva de su icónico Golf MK4 bajo el apellido R, una letra que no sólo se colocó en su carrocería por vanidad, sino para liderar toda una declaración de prestaciones y poder.

Primera impresión

Estamos frente al Golf más potente y deportivo de toda la historia. Un auto que deja ver el aprendizaje adquirido por Volkswagen en pistas y carreras de todo el mundo, pero también la practicidad que esta marca es capaz de lograr en un vehículo que presume sin complejos sus 290 caballos de fuerza.

Forma y función

Lo primero que llama la atención cuando uno está frente a un Golf R es el exclusivo color azul lápiz metálico, además de los rines de 19 pulgadas construidos en aluminio, pero también con un paquete aerodinámico y de desempeño exclusivo, que tiene como cereza del pastel, un hermoso escape con cuatro puntas en cromo. Una simbiosis perfecta.

Si miramos más detenidamente descubriremos que este vehículo monta un juego de faros con tecnología LED que le dan un carácter tecnológico innegable. El detalle se extiende hasta la parte baja del frente donde encontramos tomas de aire de gran tamaño que destacan por no usar rejillas en favor de una máxima refrigeración del tren motriz.

Interior

Una vez que entramos al habitáculo de Golf R encontramos una atmósfera bien equilibrada entre confort y deportividad que se puede ejemplificar viendo los asientos de corte deportivo, forrados en piel pero con el soporte necesario para no ser incómodos en el día a día.

También encontramos un tablero construido en materiales plásticos de buena calidad que integra una pantalla de infoentretenimiento en ocho pulgadas donde podemos controlar aspectos técnicos del vehículo pero también nuestra música o visualizar las asistencias al estacionarnos.

El volante es de buen diámetro, está forrado en piel y deja ver de forma clara un cuadro de instrumentos análogos, en color azul y blanco, que marcan hasta las 8,000 rpm y un tope de velocidad de cercano a los 320 km/h.

Detalles de equipamiento extra son, por ejemplo, aire acondicionado digital de doble zona, techo panorámico con apertura eléctrica, iluminación ambiental en color azul, computadora de viaje, asientos con calefacción, freno de mano electrónico y sistema Start-Stop para un manejo más eficiente en ciudad.

Ingeniería

Este vehículo de apenas 1,505 kgs, monta un poderoso motor de 1984 cc (2.0 litros) capaz de entregar 290 caballos de fuerza, gracias a un sistema de turboalimentación e inyección directa de combustible.

Esa potencia es distribuida por una transmisión DSG de siete velocidades y pasa a las cuatro ruedas del vehículo gracias a un exquisito sistema de tracción 4MOTION con diferencial Haldex para manejar de una manera eficiente el torque entre las ruedas.

A esta oferta también se suma una dirección electromecánica Servotronic que brilla por su precisión y firmeza a la hora de tomar una curva en velocidad pero también por su soltura cuando se conduce a bajas velocidades.

Otro de los puntos fuertes de este vehículo es la suspensión que absorbe de manera confiable la carga de fuerza que se genera al entrar a curvas gracias a una configuración tipo McPherson para la parte delantera y de tipo Fourlink para la trasera.

Por último tenemos un sistema de frenos de disco en las cuatro ruedas con un paquete de asistencias propias para un vehículo que entrega números como un 0 a 100 km/h en poco menos de 4.6 segundos.

En la práctica

Manejamos este vehículo por toda una semana y logramos sentir cada detalle sobre su lógica de construcción, concluímos que, ya sea en ciudad o carretera, este es sin lugar a dudas, una máquina generadora de sonrisas.

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