Le Mans, la ciudad de las carreras.

Le Mans es una localidad francesa, capital del departamento de Sarthe situado en la región del País del Loira. El origen de Le Mans se remonta a la Antigüedad.

Excavaciones arqueológicas han permitido descubrir huellas de un oppidum sobre la colina del « vieux Mans » donde vivía una tribu gala: los aulercos cenómanos, con el paso de los siglos el territorio se desarrolla entonces para convertirse en una de las principales ciudades del oeste francés.

Hacia finales del siglo III, Galia es invadida por los Bárbaros. Los habitantes se refugian entonces sobre la colina de Le Mans y construyen una muralla todavía hoy visible.

Los años 80 estuvieron marcados por la creación de nuevos ejes de comunicación: las líneas TGV que unen París con el Oeste pasan por Le Mans para recorrer Nantes y Rennes. Las autopistas la unen con París, Alençon, Rennes y Nantes.


Le Mans estaba habitada por 19 000 habitantes en 1816, y 45 000 en 1916. Actualmente consta de más de 200 000 habitantes. La pequeña ciudad industrial se ha convertido en una ciudad media de importancia regional.

La ciudad de Le Mans es también, mundialmente conocida por las 24 horas de Le Mans que existen para los autos, motos, kartings e incluso camiones. Esta carrera, creada en 1923 y que dura 24 horas es una de las más célebres en Francia y en el mundo.

La primera carrera se disputó el 26 y 27 de mayo de 1923, y desde entonces se ha disputado anualmente en junio, con las excepciones de 1956 y 1968, que se llevó a cabo en julio y septiembre respectivamente. La competición fue cancelada en 1936 por motivos económicos y entre 1940 y 1948 a causa de la Segunda Guerra Mundial.

El circuito de la Sarthe es una pista no permanente que utiliza carreteras locales que permanecen abiertas al tráfico el resto del año. Desde 1965, se agregó el circuito permanente Bugatti, añadiendo instalaciones para boxes y la primera curva, con el famoso puente Dunlop.

Fue famosa por su larga recta, parte de la RN138, conocida localmente como Ligne Droite des Hunaudières de 5 km de longitud, el circuito, en su actual configuración tiene 13,629 m de recorrido y con el paso de los años, varias secciones expresamente construidas han reemplazado tramos de carretera, destacando en 1972 la adición de las curvas Porsche que sustituyeron al peligroso tramo entre edificios conocido como Maison Blanche.

Cerca del final de la recta había un bache, el cual hizo elevarse por los aires a un Mercedes-Benz CLR en 1999 durante el precalentamiento, l bache fue reducido durante el invierno de 2000 en interés de la seguridad, aunque el bache permanece, es mucho más reducido que antaño.

En 1990 se introdujeron dos chicanes en la Recta Mulsanne para reducir las altas velocidades luego una nueva chicane se agregó en 2002, pasado el puente Dunlop.

Le Mans es también conocida por el peor accidente en la historia del automovilismo, el llamado desastre de Le Mans en 1955, en el cual murieron alrededor de 80 personas. Tan desgraciado suceso tuvo como consecuencia la suspensión de un gran número de carreras en 1955, incluyendo los grandes premios de Alemania y Suiza.

Como a eso de las seis y media de la tarde (hora local GMT+1) el Mercedes 300 SLR conducido por la pareja Juan Manuel Fangio y Stirling Moss luchaba por encabezar la prueba con el Jaguar conducido por Mike Hawthorn e Ivor Bueb tras haber conseguido sacar una vuelta a la mayor parte de sus rivales. Hawthorn en plena lucha con Juan Manuel Fangio, adelantó a un Austin Haeley, conducido por el piloto británico Lance Macklin, a la entrada de la línea derecha de las tribunas pero, de repente, frenó y decide entrar a los boxes.

Sorprendido, el piloto del bólido que acababa de ser doblado hizo una brusca maniobra hacia la izquierda sin ver que dos Mercedes, a toda velocidad, se le echaban encima. El primero lo conducía el francés Pierre Levegh, con una vuelta de retraso y el segundo por Fangio.

– Pierre Levegh, Mercedes Benz 300 SLR –

El drama se produjo en tan sólo unos pocos segundos. En un último acto reflejo, Levegh levantó la mano para advertir a Fangio del peligro, después, chocó contra el Austin y, a más de 200 kilómetros por hora, su Mercedes «despegó» para abatirse, explotando sobre las tribunas repletas de espectadores.

El Mercedes de Pierre Levegh se desintegró totalmente, el motor y otras piezas del chasis dejaron un rastro de muertos y heridos en su vuelo sobre las tribunas, incluyendo al propio Levegh cuyo cue
rpo quedó tendido sobre la pista. Entre los motivos de la fuerte deflagración se encuentra el hecho de que muchas partes del vehículo estaban compuestas de magnesio, que genera una fuerte explosión y dificulta las labores de extinción, dado que el agua actúa como potenciador de las llamas.

– Hawthorn y Bueb con Jaguar y su victoria en Le Mans –

Durante la noche, el equipo Mercedes Benz, que encabezaba las 24 Horas, decidió retirarse de la carrera, por orden explícita de la sede central de la marca en Stuttgart y al día siguiente, bajo una fría lluvia y un ambiente aún más glacial, Hawthorn y Bueb lograron para Jaguar su tercera victoria en Le Mans.

– La retirada de Mercedes de las competiciones automovilísticas se prolongó hasta el año 1987 –

El accidente contribuyó de forma clara a cambiar las políticas acerca de la aceptación del peligro en las carreras de automovilismo y a la exigencia de más seguridad en las carreras, tanto para los competidores como para los espectadores.

Entre los muchos acontecimientos importantes y entrañables que allí suceden está el regreso del auto que conoció la victoria en la edición de 1959 de esta prueba de resistencia. Entonces en el circuito de la Sarthe, los pilotos fueron nada menos que Carroll Shelby y Roy Salvadori y su máquina, un Aston Martin DBR1.

Ambos, al igual que el ingeniero jefe de aquél proyecto, Ted Cutting, han fallecido, de manera que esta es la mejor forma de homenajearles que se les ha corrido a Aston Matin. Para todos aquellos a los que esos tiempos de gloria les suenen a chino, también se ha preparado un vídeo, que puedes ver más abajo y en el que lamentablemente no puede escucharse al motor del Aston Martin DBR1 rugir.

Y la historia continua hasta nuestros días y esperemos siga así, con los Porsche, o los Ferrari que ganaron en Le Mans los que habían salido del lápiz de Pinifarina y la experiencia del carrocero Sergio Scaglietti.

Los que no sólo eran rápidos, sino que también eran hermosos, y se fabricaban uno a uno casi como obras de arte. En 1963 apenas 600 habían salido de la factoría de Maranello, de los cuales el 40% se habían vendido en Estados Unidos. Estrellas de Hollywood como James Stewart o Steve McQueen se paseaban en sus bellos deportivos, y la fascinación por los autos no era casual. El director de cine Roberto Rosellini, que había sido amigo íntimo de “Dino” Ferrari, hijo de Enzo, solía decir “No hay mayor emoción en el mundo que conducir un Ferrari a fondo”.

En esos tiempos los fabricantes de autos pusieron sus ojos en la competición, y pronto comprendieron el enorme escaparate global que suponía una victoria en Le Mans, el tiempo a pasado y las cosa no cambiaron mucho, la 24 Horas de Le Mans, sigue sino el escaparate para las fabricas… y todos quieren gana allí.

Via: Le Mans – Diego Miranda.

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