Tras la carrera en Bélgica, el GP de Italia de Fórmula 1 representaba un nuevo reto para Charles Leclerc y Ferrari pues, primero había que confirmar al volante monegasco como contendiente en la presente campaña y luego triunfar ante los tifosis que abarrotaron las gradas del circuito de Monza y esperaban un espectáculo pintado de rojo, cosa que finalmente ocurrió. El joven de 21 años manejó con maestría a lo largo de 53 giros a pesar de que en las