La adrenalina y las emociones fuertes marcan los viajes que realizan los amantes del 4×4. Rodeados de paisajes impresionantes, los aficionados a esta disciplina deportiva se caracterizan por ser aventureros pero también por tener un amplio conocimiento con el volante y en el uso de las herramientas necesarias para practicar esta actividad.

Aventurarse en los caminos más recónditos del planeta tiene sus ventajas. Conocer sitios preciosos, encontrarse con la naturaleza, hacer nuevos amigos, poner a pruebas su inventiva, entre muchos otros factores. Sin embargo, también tiene sus implicaciones. Y es que practicar 4×4 es una actividad que requiere del gusto y el conocimiento por la conducción todoterreno. Además, involucra una inversión considerable en el caso de que se recorran ‘caminos’ escarpados u hostiles.

El Fortuner es un todoterreno de lujo que tiene la fuerza que solo Toyota le ‘imprime’ a sus modelos. Su estilo renovado y con acabados de alta calidad lo convierten en un ‘off-road’ referente en su segmento. Este ejemplar combina terminados elegantes con elementos que lo hacen ideal para circular por caminos de segundo y hasta tercer orden.

La práctica del 4×4 sumó más adeptos en los últimos años. Cada vez son más personas las que optan por adquirir un vehículo todoterreno. Algunos los preparan para salidas de fines de semana con la familia, mientras que otros los equipan para realizar las travesías más arriesgadas y emocionantes que ofrecen los distintos paisajes ecuatorianos.

El problema más grande al que se han enfrentado los autos eléctricos es el del rango. Lo que ha mantenido vivos a los motores de combustión es la gran cantidad de energía que proporcionan con tan poco combustible. Los motores eléctricos son un gran sustituto, pero primero hay que encontrar la manera de poder recorrer las mismas distancias que se pueden recorrer con un motor de combustión. Todo eso parece disiparse cuando leemos este nombre: Bollinger B1.