Terminó 2017 y la marca coreana no dejó de crecer prácticamente en ningún rubro: ventas, producción y nuevas agencias. Al final, Kia cerró el año pasado escalando a la séptima posición nivel nacional en cuanto a comercialización de vehículos con 86,713 y para este año el objetivo es claro: llegar a 100,000 unidades.