Nadie está exento de sufrir un accidente al conducir. Los vehículos al ser máquinas, son susceptibles de experimentar un desperfecto mecánico en cualquier momento. O peor aún, sin tener mayor responsabilidad, una persona puede ser víctima de un infortunio en las carreteras. Cualquiera que sea el motivo, manejar conlleva riesgos hasta para el más hábil chofer.

Un vehículo requiere de mantenimientos periódicos para funcionar correctamente. Esto implica un gasto económico fijo que su propietario debe afrontar. El objetivo es cuidar la inversión realizada. No obstante, los riesgos de perder el capital invertido también pasan por causas externas, como los accidentes.

No todos los seguros son lo mismo. Algunos ofrecen servicios o coberturas que otros no. Es por eso que se debe analizar con cautela y criterio cada uno de los ítems que constan en los programas que ofertan las aseguradoras. A continuación le presentamos una lista de los elementos clave que debe analizar antes de contratar el servicio.

Una de las principales aspiraciones de las personas es tener un vehículo propio. Este sueño suele concretarse, regularmente, después de varios años de trabajo, sacrificio y ahorro. Pero ahora existe una manera más fácil y rápida de comprar un automotor, sea nuevo o usado. Hablamos del financiamiento. Esta es una opción que brindan instituciones de distinta índole, que pueden ser bancarias, privadas o públicas.

Muchas personas creen que es una desventaja tener un vehículo usado, con más de tres años de antigüedad, al momento de asegurarlo. Consideran que el estado mecánico o estético puede ser una limitante a la hora de contratar este servicio. Si bien alguno de estos aspectos sí puede incidir a la hora de solicitar la protección de una compañía, no son definitivos.