Se imaginan un Dodge Challenger sin su propulsor Hemi V8…. ¿No? Bueno vayan haciéndose la idea, pues la marca americana dejaría de producir estos motores en el 2018 y los reemplazaría por bloques más pequeños (de menor cilindrada) con doble turbo. ¿Les suena familiar esta noticia? Claro es la misma que adoptó Porsche hace poco. Esta desición ha tomado de sorpresa a todos los fanáticos de la compañía, pues este motor es uno de los rasgos más característicos de sus vehículos.