Solo las personas del gobierno y millonarios hombres de negocios podrían costearse todo un avión de lujo para su transporte y aún tener recursos para amueblarlo a su gusto, personalizarlo, tanquearlo, pagar pilotos, azafatas, etcétera -sin auspicios ni nada por el estilo-. Basta ver lo que ofrecen estas aeronaves para entenderlo mejor: sala de reuniones, gimnasio, bar, habitaciones y denominaciones como ‘yate de los cielos’ quizá queden cortas.

Para los que no siguen mucho la Fórmula 1, máxima categoría del automovilismo, los pongo al día rápidamente. El equipo (o escudería) de Mercedes-Benz dominó el campeonato del año pasado sin rival que, al menos, ‘los hiciera sudar’. Ni los Ferrari, ni los William, ni los motores Renault de la escudería Red Bull, nadie.

Desde su arribo a la Argentina en 2012, el March supo ganarse una buena reputación entre los consumidores locales, fundamentalmente por la excelente relación precio-producto. Ante la contundente escalada de precios que sufrieron los 0 km en nuestro país, muchas terminales e importadores se vieron obligados a ingeniárselas para ofrecer productos accesibles. Tal es el caso de Nissan que suma a su oferta local una nueva versión de entrada de gama del compacto producido en el país azteca. Volver a