La guerra de la velocidad siempre ha sido una obsesión entre los ingenieros y desarrolladores de vehículos. Diseños que cortan el viento, alerones que hacen que no salgan volando y motores con una potencia desorbitada son sus principales armas y la lucha por conseguir el récord del automóvil más rápido es realmente encarnizada.

Lexus amplía su gama y llega a un segmento clave del mercado, el de los SUV medios, donde va a dar la batalla con el NX, un todocamino de tecnología híbrida y poderosa imagen. Tiene 197 caballos y sólo gasta 5 litros cada 100 kilómetros.